Cada día resolvemos cientos de situaciones sin detenernos a pensar cómo lo hacemos. Recordamos dónde dejamos las llaves, elegimos las palabras adecuadas en una conversación, planeamos el camino para llegar a una reunión, nos detenemos antes de cruzar una calle.
Nada de esto ocurre por casualidad.
Desde la psicología cognitiva, la mente puede entenderse como un sistema que recibe, organiza y utiliza información para ayudarnos a comprender el mundo y responder a él. Para lograrlo, pone en marcha procesos como la atención, la memoria, el pensamiento, entre otros. Aunque estos procesos, por sí solos, no bastan. Algo debe coordinarlos.
Esa tarea corresponde a las funciones ejecutivas, el conjunto de capacidades que nos permiten planificar, controlar impulsos, mantener la atención, cambiar de perspectiva y tomar decisiones frente a situaciones complejas.
Comprender cómo funciona este sistema no solo nos ayuda a entender nuestra conducta cotidiana. También puede ayudarnos a comprender por qué, en algunas personas, el intenso sufrimiento psicológico puede alterar la forma en que evalúan alternativas de escape y toman decisiones.

Psicólogo clínico, especialista en psicoterapia cognitiva y magister en psicología. Es docente universitario e investigador en psicopatología, psicología clínica y prevención de la conducta suicida. Fundador y actual director de Promental.

